Sócrates

 

 

Sócrates y los Sofistas

 

 

Hasta ahora estudiamos a los presocráticos: filósofos que se preguntaban de que esta hecho el mundo, cual es el principio de todo, si la realidad cambia o es inmutable. Sus preguntas eran sobre la naturaleza, sobre el cosmos.

En el siglo V a.C. algo cambia radicalmente. El centro de gravedad de la filosofía se desplaza: ya no se trata solo de explicar el universo, sino de preguntarse por el ser humano, por la sociedad, por lo que está bien y lo que está mal, por cómo debemos vivir.

Este giro ocurre en Atenas, la ciudad-estado más poderosa e influyente de Grecia, en un momento de gran agitación política y cultural.

La Atenas de Sócrates

El clima intelectual

Atenas vive su época de mayor esplendor bajo el gobierno de Pericles (495-429 a.C.). Es una democracia —aunque limitada— donde los ciudadanos debaten en la asamblea y los tribunales.

La ciudad acaba de vencer a los persas (Guerras Medicas) y se vuelve la polis más importante de la antigua Grecia.

En ese contexto florecen las artes, la arquitectura (el Partenón) y el debate intelectual. Pero también hay tensiones: ¿quién tiene el poder de decidir? ¿quién tiene la verdad?

Es en ese clima donde surge la figura de los Sofistas y, en respuesta a ellos, la de Sócrates.

 

Los Sofistas: los maestros de la persuasión

 

 

Con el auge de la democracia ateniense, tener éxito en la vida pública dependía de algo muy concreto: saber hablar bien, saber convencer. Quien dominara la palabra en la asamblea o en los tribunales tenía poder.

Aparece entonces un nuevo tipo de intelectual que cobra dinero por ensenar a hablar, a argumentar, a persuadir. A estos maestros se los llamaba sofistas (del griego sophistes: el que tiene habilidad, el que sabe).

¿Quiénes eran los Sofistas?

Los sofistas eran intelectuales itinerantes, viajaban de ciudad en ciudad enseñando retorica (el arte de hablar bien), argumentación y política a jóvenes de familias acomodadas que querían triunfar en la vida pública. Cobraban honorarios por su enseñanza, lo que era una novedad para la época.

 

Sus ideas principales:

->  El relativismo: la verdad no es única ni universal. Lo que es verdadero para unos puede ser falso para otros. No hay una verdad absoluta, solo perspectivas.

->  El convencionalismo: las leyes y las normas morales no son naturales ni divinas; son convenciones humanas que pueden cambiar.

->  El escepticismo: no podemos conocer la realidad tal como es en sí misma; solo accedemos a nuestras percepciones subjetivas.

 

Protágoras de Abdera  (485-411 a.C.)  el más famoso de los sofistas

Su frase más celebre condensa toda la filosofía sofista:

Protágoras, fragmento conservado:

"El hombre es la medida de todas las cosas: de las que son, en tanto que son; de las que no son, en tanto que no son."

 

Esta frase tiene una consecuencia enorme: si el hombre (cada individuo, cada cultura) es la medida de todo, entonces no hay verdades objetivas. Lo que es rojo para uno puede ser verde para otro; lo que es justo en Atenas puede ser injusto en Persia. No hay un criterio universal al que apelar.

Gorgias de Leontinos  (483-375 a.C.) el maestro de la retorica

Gorgias llevaba el escepticismo al extremo con tres tesis radicales:

->  Nada existe.

->  Si algo existiera, no podría conocerse.

->  Si algo pudiera conocerse, no podría comunicarse a otros.

Su objetivo no era tanto establecer una verdad como demostrar el poder de la retórica: con argumentos bien construidos se puede defender cualquier posición, incluso las más absurdas.

 

¿Eran malos los Sofistas?

La palabra 'sofista' hoy tiene una connotación negativa (alguien que argumenta con trampa). Pero hay que ser justos: los sofistas hicieron aportes importantes. Pusieron al ser humano en el centro de la reflexión filosófica. Democratizaron el conocimiento (aunque solo para los que podían pagar). Desarrollaron la lógica y la argumentación.

El problema, según Sócrates y Platón, era que no buscaban la verdad: buscaban convencer. Y hay una diferencia enorme entre persuadir y demostrar.

 

 

REFLEXION

1.  ¿Crees que la verdad es relativa (depende de cada persona o cultura) o existe una verdad objetiva? Justifica tu respuesta.

 

 

 

 

2.  ¿Conoces situaciones actuales donde alguien use argumentos para convencer en lugar de para buscar la verdad? (Política, publicidad, redes sociales...) Describe una.

 

 

 

 

 

Sócrates: el filósofo que no sabía nada

 

 

Socrates

470 - 399 a.C.

Atenas, Grecia

Hijo de un escultor y una partera. No escribió nada: todo lo que sabemos de él viene de sus discípulos, especialmente Platón. Paso su vida en las calles y plazas de Atenas conversando con todo el mundo.

Fue juzgado y condenado a muerte en el año 399 a.C. acusado de impiedad (no respetar a los dioses) y de corromper a la juventud. Acepto la sentencia con serenidad y bebió cicuta.

 

¿Qué lo diferenciaba de los sofistas?

Sócrates y los sofistas trabajaban con el mismo material: el lenguaje, la conversación, el argumento. Pero tenían propósitos radicalmente opuestos.

LOS SOFISTAS

SOCRATES

Buscaban persuadir, convencer al otro

Buscaba la verdad, aunque incomodara

Cobraban dinero por ensenar

No cobraba nada; decía que no enseñaba

La verdad es relativa; depende del punto de vista

Hay una verdad objetiva que podemos alcanzar con la razón

El éxito es el fin: ganar el debate

El fin es el conocimiento y la vida buena

Usaban la retórica para manipular

Usaba el dialogo para examinar y cuestionar

 

La ironía socrática

Sócrates tenía una táctica peculiar: fingía no saber nada. Se acercaba a políticos, poetas y artesanos famosos por su sabiduría y los interrogaba con aparente ingenuidad. Poco a poco, sus preguntas demostraban que el interlocutor tampoco sabía lo que creía saber.

A eso se le llama ironía socrática: Sócrates se ponía en un lugar de ignorancia para llevar al otro a descubrir sus propias contradicciones. No era humildad fingida: era un método.

El método de Sócrates: la mayéutica

Mayéutica viene del griego maieutike: el arte de la partera. La madre de Sócrates era partera, y el decía que su trabajo era igual: no engendraba ideas en los otros, sino que los ayudaba a dar a luz las ideas que ya llevaban dentro.

El método funciona en dos etapas:

->  ELENCHOS (refutación): Sócrates hace preguntas que van descubriendo las contradicciones del interlocutor. Lo lleva a reconocer que no sabe lo que creía saber. Esta es la parte incomoda.

-> MAYEUTICA propiamente dicha: a partir de ese vacío, mediante preguntas sucesivas, ayuda al interlocutor a construir una respuesta más sólida y coherente. La verdad emerge del propio interlocutor.

 

Sócrates no daba respuestas: hacia preguntas. Creía que el conocimiento no se transmite como se transmite información, sino que se construye en el dialogo.

 

Casi todo lo que sabemos de Sócrates viene de su discípulo Platón, que escribió diálogos filosóficos donde Sócrates aparece como personaje principal. Vamos a leer tres pasajes que muestran su método en funcionamiento.

 

TEXTO 1  Sócrates ante el tribunal: la Apología de Sócrates

En el año 399 a.C., Sócrates fue juzgado en Atenas. La Apología es el discurso que pronunció en su defensa, según lo reconstituyo Platón. En este pasaje, Sócrates explica por qué paso su vida haciendo preguntas y por qué eso, lejos de ser un crimen, era su misión.

Platón, Apología de Sócrates (17a - 28e), selección:

"Acaso alguno de vosotros se indignará recordando su propio caso, si el, emprendiendo un proceso de menor importancia que este, suplico y ruego a los jueces derramando muchas lágrimas [...] mientras que yo no hago nada de esto [...] Es que yo, atenienses, al acudir aquí, me dispuse a no hacer nada de lo que vosotros queréis que haga."

"Yo, atenienses, os estoy agradecido y os quiero, pero obedeceré al dios antes que a vosotros, y mientras aliente y sea capaz de ello, no dejare de filosofar, de exhortaros y de hacer manifestaciones al que de vosotros vaya encontrando, diciéndole como acostumbro: 'Excelente amigo, siendo ateniense, de la ciudad más grande y más prestigiada en sabiduría y poder, ¿no te avergüenzas de preocuparte de como tendrás las mayores riquezas y la mayor fama y los mayores honores, y en cambio no te preocupas ni te interesas por la sabiduría, la verdad y porque tu alma sea lo mejor posible?'"

"Una vida sin examen no merece la pena ser vivida."

 

Actividad: texto 1: La Apología

 

 

Lee el pasaje con atención y respondé. Antes de escribir, relee las partes que no entiendas.

 

 

1.  Según este pasaje, ¿qué le preocupaba a Sócrates de sus conciudadanos atenienses?

 

 

 

2.  "Una vida sin examen no merece la pena ser vivida." ¿Qué quiere decir 'examinar' la propia vida? ¿Vos examinas la tuya? ¿Cuándo y cómo?

 

 

 

 

3.  Sócrates fue condenado a muerte por hacer preguntas. ¿Crees que hacerse preguntas puede ser peligroso hoy en día? ¿En qué contextos?

 

 

 

 

TEXTO 2 Sócrates y el esclavo geómetra: el Menón

En el dialogo Menón, Sócrates discute si la virtud puede ensenarse. Para demostrar su teoría de que el conocimiento no se aprende, sino que se recuerda (teoría de la reminiscencia), hace una demostración practica: interroga a un esclavo sin educación sobre geometría y, solo con preguntas, lo lleva a descubrir por si mismo un teorema matemático.

Platón, Menón (82b - 85d), seleccion adaptada:

Sócrates: Decime, muchacho, ¿sabes qué es un cuadrado?

Esclavo: Sí, una figura con cuatro lados iguales.

Sócrates: Bien. Si este lado mide dos pies y este otro también dos, ¿cuál es el área?

Esclavo: Cuatro.

Sócrates: Ahora quiero una figura del mismo tipo, un cuadrado, pero que sea el doble de grande. ¿Qué habría que hacer?

Esclavo: Supongo que duplicar el lado.

Sócrates: Veamos. Si el lado mide cuatro, ¿cuál es el área?

Esclavo: Dieciséis.

Sócrates: Entonces, ¿es el doble o más grande?

Esclavo: Es más grande… es cuatro veces mayor.

Sócrates: Entonces no buscamos eso. ¿Qué lado debería tener el cuadrado para que su área sea ocho?

Esclavo: No lo sé.

Sócrates: No importa. Pensemos juntos. Observa este cuadrado y sus divisiones. Si lo partimos en partes iguales, vemos que el original tiene cuatro partes iguales. Pero buscamos una figura que tenga ocho, es decir, el doble.

Esclavo: Sí.

Sócrates: Ahora mirá esta línea que va de una esquina a la otra. ¿La ves?

Esclavo: Sí.

Sócrates: Si usamos esa línea como lado de un nuevo cuadrado, ¿cómo sería ese cuadrado en comparación con el primero?

Esclavo: Parece mayor.

Sócrates: ¿Podría ser el doble?

Esclavo: Sí, creo que sí.

Sócrates: Entonces ese lado, que no es ni de dos ni de cuatro, sino otro distinto, produce un cuadrado de área doble.

Esclavo: Así es.

Sócrates: ¿Y antes sabías esto?

Esclavo: No.

Sócrates: Sin embargo, lo has descubierto por vos mismo, respondiendo a las preguntas.

 

 

 El esclavo geómetra — comprensión y debate

 

 

Lean el pasaje juntos en el grupo. Uno puede leer en voz alta mientras los otros siguen el texto.

 

1.  ¿Que demuestra Sócrates con este experimento? ¿Cuál es su conclusión sobre el conocimiento?

 

 

 

 

2.  ¿Creen que el método de Sócrates (solo preguntas, sin dar respuestas) podría funcionar para ensenar cualquier cosa? ¿Qué limitaciones le ven?

 

 

 

 

 

 

 

 

TEXTO 3    ¿Que es el valor?: el Laques

En el dialogo Laques, Sócrates conversa con dos generales atenienses famosos por su valentía: Laques y Nicias. Les pregunta algo que parece simple: ¿qué es el valor? Lo que sigue muestra perfectamente cómo funciona la refutación: Sócrates desmonta cada respuesta hasta que sus interlocutores reconocen que no saben lo que creían saber.

Platon, Laques (190d - 194c), seleccion adaptada:

S: Intentemos decir que es el valor. Laques, dime: ¿que es el valor?

L: Por Zeus, Socrates, eso no es dificil de decir. Si alguien esta dispuesto a mantenerse en su puesto de combate y no huye del enemigo, puedes tener por seguro que es valiente.

S: Bien dicho, Laques. Pero lacedemonios (espartanos que luchan huyendo), ¿no era valiente cuando huía del enemigo, pero lo derrotaba precisamente huyendo? E: Tienes razón.

L: Digamos entonces que el valor es una cierta fortaleza del alma.

S: ¿Y el que se arroja temerariamente a un peligro sin necesidad, es valiente o imprudente? L: Imprudente, supongo. S: ¿Y el que afronta un peligro conociendo bien los riesgos, con serenidad? L: Ese sí parece valiente. S: Entonces el valor no es solo fortaleza, sino fortaleza acompañada de sabiduría. L: Parece que sí. S: Pero entonces, ¿el ignorante que se lanza sin miedo a lo que no conoce es valiente? L: [silencio] Parece que me has llevado a una contradicción, Sócrates."

 

El Laques — siguiendo el argumento

 

 

 

1.  ¿Cuál es la primera definición de valor que da Laques? ¿Con que ejemplo la refuta Sócrates?

 

 

 

2.  ¿A qué conclusión llegan al final sobre la relación entre valor y sabiduría?

 

 

 

3.  Al final, Laques reconoce que ha caído en una contradicción. ¿En qué consiste esa contradicción?

 

 

 

 

4.  Define con tus propias palabras que es el valor. Intenta hacerlo de una forma que Sócrates no pueda refutar.

 

 

 

 

5.  ¿Hay alguna otra virtud o concepto (la justicia, la amistad, la felicidad) que te parezca tan difícil de definir como el valor? ¿Qué dificultad tiene definir este tipo de conceptos?

 

 

 

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